Serum y crema cumplen funciones distintas, aunque se usen siempre en pareja. El sérum contiene una alta concentración de principios activos con una textura ligera que penetra rápido; la crema hidratante sella, hidrata y protege.
El orden importa: siempre de la textura más ligera a la más densa. Limpieza, serum, crema y, por la mañana, protección solar.
En cuanto a los principios activos, no todo se puede combinar: la vitamina C funciona bien de día, el retinal o el retinol siempre de noche aquí y con introducción progresiva, y los exfoliantes químicos con prudencia.
Lo que más dinero cuesta es acumular referencias. Una rutina corta y constante funcionan mejor que una estantería llena aplicada sin criterio.